Regulación Neuroafectiva
¿Qué es y para qué sirve?
La Regulación Neuroafectiva es un modelo basado principalmente en las investigaciones de la Neurociencia Afectiva de Jaak Panksepp, que explica cómo se establecen los cimientos del desarrollo cerebral temprano y cómo aprendemos a manejar nuestros estados internos y nuestras interacciones con el entorno. Se centra en los primeros procesos que ocurren en las estructuras más profundas y antiguas del cerebro durante su maduración.
Estas estructuras son los Sistemas Emocionales Primarios, circuitos neurológicos que ya están activos al nacer y que nos permiten la supervivencia y procuran la seguridad y la satisfacción de las necesidades requeridas para un desarrollo equilibrado. Para este desarrollo es necesario contar con vínculos de apego seguro en los primeros años de vida; los sistemas emocionales, en gran medida, están destinados a mantener un apego estable y seguro en la primera infancia. Todos los bebés nacen con la capacidad de conectarse con su entorno relacional porque su vida y prosperidad dependen de ello, y para conseguirlo utilizan los Sistemas Emocionales Primarios.
Cuando se da un apego seguro en la primera infancia, los sistemas se activan y se organizan de una forma saludable. Pero cuando se producen carencias, negligencias o maltrato, los sistemas emocionales se van a reorganizar para adaptarse de la mejor manera al entorno tóxico o carencial. Esta reorganización y adaptación al entorno temprano quedará grabada en las profundidades del cerebro y se manifestará en forma de patrones de comportamiento y tendencias disfuncionales el resto de la vida. Cómo un individuo utilizó sus sistemas emocionales en su primera infancia marcará su forma de comportarse el resto de su vida.
Trabajar sobre ellos va a dotar a la persona de mayores recursos para afrontar la vida presente y abordar los traumas pasados, que siguen ejerciendo una influencia negativa en la vida presente. Proporciona autorregulación, ampliación de los recursos personales, cambio de patrones de comportamiento y aumenta la resiliencia.
¿Qué se puede trabajar?
Es un modelo que facilita el trabajo con el trauma temprano, relacional y de apego.
El objetivo no es eliminar la emoción, sino enseñar al sistema nervioso a modular los Sistemas Emocionales Primarios que se han desregulado por el trauma o el desarrollo temprano.
¿Cómo se trabaja?
En la sesión se utiliza el cuerpo como vía de acceso a la información sobre el trauma, sin necesidad de hablar sobre los recuerdos traumáticos como tal. Es un proceso fundamentalmente experiencial, no solo conversacional, y se enfoca en tres áreas clave: el cuerpo, el vínculo terapéutico y la integración cerebral.
